lunes, 6 de julio de 2015

El viejo mental.




He viajado a través de un país de hombres, 

un país de hombres y también de mujeres, 
y he oído y visto tan horrendas cosas 
como nunca los caminantes de la fría Tierra han conocido. 


Porque allí nace en la alegría el niño 
que en el atroz dolor fue concebido, 
tal como en la alegría cosechamos el fruto 
que fue sembrado en lágrimas amargas. 


Y si el recién nacido es un varón, 
es entregado a una mujer anciana 
que lo clava tendido en una roca 
y en copas de oro coge sus lamentos. 


Con espinas de hierro cierne su cabeza, 
y agujerea sus pies y sus manos, 
corta su corazón y lo desprende 
para hacerle sentir calor y frío. 


Sus dedos enumeran cada nervio 
como un avaro contando su oro, 
y de lamentos y gritos se nutre, 
y él envejece, y ella se hace joven. 


Hasta que convertido en un joven sangriento, 
y ella mudada en espléndida virgen, 
destroza sus cadenas, y la amarra 
a ella a la Tierra para su placer. 


Se planta él mismo en lo nervios de ella 
como un labriego planta en su terreno, 
y ella se convierte en su morada 
y en jardín que le rinde setenta veces frutos. 


Pronto se torna envejecida sombra 
vagando alrededor de una cabaña terrestre, 
llena de pedrerías y de oro 
que ganó su trabajo. 


Y éstas son las pedrerías del alma humana, 
los rubíes y las perlas de un ojo enfermo de amor, 
el oro innumerable del corazón que sufre, 
el gemido del mártir y el suspiro del enamorado. 


Son su alimento y su bebida, 
mantiene a los mendigos y a lo pobres, 
y para el caminante en viaje siempre 
su puerta permanece abierta. 


Su pena es alegría eterna en ellos; 
hacen resonar los techos y los muros 
hasta que de la lumbre del hogar 
una pequeñuela emerge de pronto. 


De fuego sólido ella es, 
y pedrerías y oro, en tal manera 
que nadie osa tocar su infantil forma 
o envolverla en pañales. 


Pero ella llega donde el que ama, 
joven o viejo o rico o pobre; 
muy pronto expulsan al anciano huésped 
que se va mendigando por puertas ajenas. 


Va llorando errante, muy lejos, 
hasta que alguien admita hospedarle, 
a menudo ciego por la edad, desesperado, 
hasta que puede ganar una doncella. 


Y para consolar su edad helada 
en sus brazos la toma el pobre hombre. 
La cabaña desaparece de su vista 
y también el jardín con sus dulces encantos. 


Los huéspedes están esparcidos por toda la región, 
porque el ojo alterado altera todo. 
Los sentidos se enrollan en sí mismos, con miedo, 
y la Tierra plana se convierte en una pelota. 


Las estrellas, el Sol, la Luna, todo huye. 
Un vasto desierto sin límites, 
y no queda nada de comer o beber, 
y alrededor sólo el desierto oscuro. 


La miel de sus labios de niña, 
el pan y el vino de su dulce sonrisa, 
el juego desordenado de su ojo vagabundo 
a una ilusoria infancia le conducen. 


Porque a medida que come y bebe se transforma 
haciéndose más joven cada día, 
y ambos, en el salvaje desierto 
van errantes llenos de terror y congoja. 


Ella huye como cierva salvaje, 
su temor planta muchos matorrales salvajes, 
mientras él la persigue de noche y de día, 
por artificios de amor conducido. 


Por artificios de amor y de odio 
hasta que el salvaje desierto entero está plantado 
con laberintos de díscolo amor 
donde vagan el león, el lobo y el oso, 


hasta que él se convierte en un díscolo niño 
y ella en una llorosa mujer envejecida. 
Van a vagar allí, entonces, muchos enamorados. 
El Sol y las estrellas aproximan su curso. 


Dulce éxtasis los árboles producen 
para todos los que vagan en el desierto, 
hasta que más de una ciudad allí es alzada 
y más de una agradable cabaña de pastor. 


Pero cuando hallan al colérico niño 
el terror cunde en la extensa región: 
gritan ¡El niño, el niño ha nacido! 
y huyen en todas direcciones. 


Porque hasta la raíz se seca el brazo 
de aquel que osó tocar la colérica forma: 
osos, leones, lobos, todos huyen aullando, 
y todo árbol arroja sus frutos. 


Y nadie puede tocar esa forma colérica 
a menos que lo haga una mujer anciana. 
Ella al niño tendido clava sobre la Tierra 
y todo pasa como ya lo he dicho.


William Blake

miércoles, 29 de abril de 2015

CUANDO LAS COSAS VAYAN MAL (No abandones)




Cuando vayan mal las cosas como a veces suelen ir,
cuando ofrezca tu camino sólo cuestas que subir,
cuando tengas mucho haber pero mucho que pagar,
y precises sonreír aun teniendo que llorar,
cuando ya el dolor te agobie y no puedas ya sufrir,
descansar acaso debes pero nunca desistir.
Tras las sombras de la duda,
ya plateadas ya sombrías,
puede bien surgir el triunfo,
no el fracaso que temías,
y no es dable a tu ignorancia figurarse cuan cercano,
puede estar el bien que anhelas y que juzgas tan lejano, lucha,
pues por más que en la brega tengas que sufrir.
¡Cuando todo esté peor, más debemos insistir!
Si en la lucha el destino te derriba,
si todo en tu camino es cuesta arriba,
si tu sonrisa es ansia satisfecha,
si hay faena excesiva y vil cosecha,
si a tu caudal se contraponen diques,
Date una tregua, ¡pero no claudiques!
"Porque en esta vida nada es definitivo,
toma en cuenta que: todo pasa, todo llega y todo vuelve"  



lunes, 13 de abril de 2015

95-0





Me abarcas,
y yo indiferente 
no reposo en tu mirada.
Te doy todo 
y luego nada
soy tu ideal,
tu camino,
y luego el muerto pastizal 
quemado por el sol del verano.
Te quiero 
y no puedo.
No soy más 
que un fantasma 
que oscila entre
la mentira de la perfección
y la indiferencia,
un decepcionador serial silencioso."




miércoles, 8 de abril de 2015

¡Maldita modestia!



La modestia es algo que no soporto,
la humildad en hombres de talento 
es una cosa honesta, engrandecedora,
¡pero la modestia! ¡la modestia por dios!.
¿Hasta en la simple belleza?

la modestia es otra cosa muy diferente pensé,
busque por ahí alguna definición para no atacarla,
que me ayude a sosegar esta molestia,
que elimine tanta aflicción por ella,
porque quizá yo era el equivocado
y debía amar a la modestia ser fiel a ella

Entonces leí :
"Alguien que vive y se comporta con sencillez, ejecuta calladamente las tareas y rutinas diarias sin tocar trompeta."

¡Estallé! ¡pueden creerlo hombres! 
la sencillez es libre y de hombres grandes,
¿pero rutinas diarias?¿¡callandome!?¿¡para quien!?
¡si amo la vida y amo cantarla!,
¿¡sin la trompetita en la cabeza!?
¿¡sin los desbordes emocionales!?
¿¡sin la pasión por la vida!?
¿¡sin los músculos cabalgando bajo el sol!?
¿¡sin aceptar nuestra belleza!?
¡por dios! ¡por dios! ¡por dios! ¡que infamia!.



S.N

miércoles, 8 de enero de 2014



 Cuando me amé de verdad.

Cuando me amé de verdad comprendí que en cualquier
circunstancia, yo estaba en el lugar correcto, en la hora
correcta y en el momento exacto y entonces, pude relajarme.

Hoy sé que eso tiene un nombre…”Autoestima”

Cuando me amé de verdad, pude percibir que mi angustia y
mi sufrimiento emocional, no es sino una señal de que voy
contra mis propias verdades.

Hoy sé que eso es…”Autenticidad”

Cuando me amé de verdad, dejé de desear que mi vida fuera
diferente y comencé a ver todo lo que acontece y que contribuye a
mi crecimiento.

Hoy eso se llama…”Madurez”

Cuando me amé de verdad, comencé a percibir como es
ofensivo tratar de forzar alguna situación, o persona, solo
para realizar aquello que deseo, aún sabiendo que no es el
momento o la persona no está preparada, inclusive yo mismo.

Hoy sé que el nombre de eso es…”Respeto”

Cuando me amé de verdad, comencé a librarme de todo lo que
no fuese saludable…, personas, situaciones, todo y cualquier cosa
que me empujara hacia abajo. De inicio mi razón llamó esa actitud
egoísmo.

Hoy se llama…”Amor Propio”

Cuando me amé de verdad, dejé de temer al tiempo libre y desistí
de hacer grandes planes, abandoné los mega-proyectos de futuro.
Hoy hago lo que encuentro correcto, lo que me gusta, cuando quiero
y a mi propio ritmo.

Hoy sé que eso es…”Simplicidad”

Cuando me amé de verdad, desistí de querer tener siempre la razón y
con eso, erré menos veces.

Hoy descubrí que eso es la…”Humildad”

Cuando me amé de verdad, desistí de quedar reviviendo el pasado y
preocuparme por el futuro. Ahora, me mantengo en el presente, que es
donde la vida acontece. Hoy vivo un día a la vez.

Y eso se llama…”Plenitud”

Cuando me amé de verdad, percibí que mi mente puede atormentarme y
decepcionarme. Pero cuando yo la coloco al servicio de mi corazón, ella
tiene una gran y valiosa aliada.

Todo eso es…”Saber Vivir”

No debemos tener miedo de confrontarnos, hasta los planetas chocan
y del caos nacen muchas estrellas. 
   Charles Chaplin.

miércoles, 20 de marzo de 2013

 
 
"Defender la alegría como una trinchera, 
defenderla del escándalo y la rutina, 
de la miseria y los miserables,
 de las ausencias transitorias y las definitivas, 
defender la alegría como un principio, 
defender la alegría como un destino".



M. Benedetti.

sábado, 16 de marzo de 2013



A veces, sólo a veces...
Retirarse no es rendirse, ni estar en contra es agredir.
Cambiar no es hipocresía y derrumbar no es destruir.
Estar a solas no es apartarse, y el silencio no tener qué decir.
Quedarse quieto no es por pereza, ni cobardía es sobrevivir.
Sumergirse no es ahogarse, ni retrocedes para huir.
No se desciende trastabillando, ni el cielo ganas por bien sufrir.
Y las condenas no son eternas, ni por perdones vas a morir.

A veces, sólo a veces...
Hace falta lograr soltarse,
Izar las velas, abandonarse,
dejar que fluya, que el viento cambie,
cerrar los ojos y enmudecer.


Maria Guadalupe Munguía