Regreso de algun lugar de mi interior, me introduzco en el mundo como un pez que salta en el mar a lo lejos, y se encuentra en la superficie un instante, desplegando su acrobacia, su teatro, con su enorme disfraz.
Luego me hundo nuevamente, persigo las ideas y me dejo ir.
A veces sigo mi instinto a la deriva, le grito a la oscuridad y peleo. Eso controla a la soledad.
Una de las tantas realidades sigue ahi fuera, ya no importa demasiado, es solo una más.
Ya nose hace cuanto mí relativo tiempo se detuvo. Me veo estancado en algun lugar, un abismo enorme que me impide llegar más alla.
Pienso en saltar. Pero todavía no estoy solo, alguna parte de la sociedad va conmigo, me sujeta, me impide ser.
Me convence que estoy mal.
Así es como quedo un tiempo atrapado allí. Aburrido, escupo y maldigo a la gente, pero más que a nadie a mi mismo.
Me refugio en los libros. Alrededor, solo hay disfraces y caretas, no logran entenderme.
Un día cualquiera, sumergido en mis buceos diarios, regreso nuevamente al abismo, esta vez todo es diferente, algo estalla dentro de mí, no puedo más. El miedo deja de correr como tiempo y se detiene. Estoy listo, destrozo mis cadenas y me levanto, dispuesto a morir.
no lo dudo, salto...
tan alto que veo el otro lado.
tan lejos que llego al otro lado.
El golpe es muy duro, me aturde, me revuelca, me asesina, o eso parece..
pasan horas, días, años... quizás más..
Poco a poco vuelvo a mi, me incorporo. Solo entonces miro atrás, el abismo esta ahí, y yo estoy del otro lado.
Para mi sorpresa hay mucha luz, ya puedo ver un camino.
No estaba tan loco, lo sabia .
Una sonrisa se vuelve a dibujar en mi rostro, el camino me espera, me emociona saber que solo fue otro paso más.
Llegar cuesta maldita sea, cuesta demasiado.
Nadie me dijo que iba ser facíl llegar a hasta mí.
Pero lo vale.